Tag Archive | Felip Puig

¿Qué mosso d’esquadra disparó a Ester Quintana?

  • La Generalidad mantiene abierta una investigación para tratar de identificar al antidisturbios que dejó sin ojo a esta vecina de Barcelona
  • La sentencia que absolvió a los dos agentes acusados censuró la investigación inicial de los hechos de la Conselleria de Interior
13/11/2016 – 19:26h

Ester Quintana llega al tribunal a declarar

Ester Quintana, en la Audiencia de Barcelona el día que declaró en el juicio ROBERT BONET / ARCHIVO

Un agente de los Mossos d’Esquadra mutiló a Ester Quintana, pero no se sabe cuál fue. El antidisturbios que dejó sin ojo a esta vecina de la Verneda sigue sin confesar los hechos. La Generalitat todavía no lo ha identificado. Este lunes se cumplen cuatro años de la jornada de huelga general en que se produjo la agresión policial a Quintana.

Desde aquel 14 de noviembre de 2012 hasta hoy, la Conselleria de Interior ha cambiado su versión de los hechos media docena de veces, un juez meticuloso instruyó el caso hasta sentar a dos antidisturbios en el banquillo y la Audiencia de Barcelona acabó absolviendo a los agentes por falta de pruebas directas. Una pregunta sigue sin respuesta: ¿qué mosso d’esquadra disparó a Ester Quintana?

Sobre el caso hay más indicios que certezas. La sección tercera de la Audiencia de Barcelona dio credibilidad a la versión de los hechos de Quintana. No obstante, absolvió a los dos acusados ante la duda de si las lesiones fueron provocadas por una bala de goma o un proyectil de ‘foam. Los dos policías que se sentaron en el banquillo siempre negaron ser los autores de los hechos, y apuntaron veladamente a otro antidisturbios como responsable del disparo.

Lo que a día de hoy sí está claro es que el 14 de noviembre de 2012 tres furgonetas de antidisturbios se pararon en la confluencia entre la Gran Vía y el Passeig de Gràcia de Barcelona. Pese a que no había altercados, se produjeron dos disparos y un proyectil policial dejó sin ojo a Quintana.

Hasta aquí las certezas, que dan paso a preguntas sin resolver sobre qué agente y con qué tipo de arma lesionó a Quintana. En este mar de dudas, bajo el punto de vista del tribunal jugó un papel fundamental la deficiente investigación inicial de la Conselleria de Interior, por aquel entonces bajo el mando de Felip Puig. Los jueces reprocharon al departamento no haber dado por buena, aunque fuera de forma provisional, la versión de la víctima. “Se habría obtenido así una mayor información sobre lo realmente acontecido”, señalaron los togados.

Los jueces reprocharon al departamento no haber dado por buena, aunque fuera de forma provisional, la versión de la víctima. “Se habría obtenido así una mayor información sobre lo realmente acontecido”, señalaron los togados.

A diferencia de Quintana, que siempre ha mantenido la misma versión, la primera explicación de los hechos de la Generalitat aseguraba no sólo que la policía no disparó, sino que Quintana se había situado “en la línea de tiro de los alborotadores”. Es decir, que podría haber sido herida por manifestantes. La realidad desmintió a Interior, pues los vídeos demostraron que en el momento de los hechos la situación era de calma y no había disturbios.

De la nula credibilidad que dio la Conselleria de Felip Puig a Quintana derivan otros aspectos de difícil explicación del caso, que también recoge la sentencia absolutoria. Por ejemplo, que los Mossos no entregaran al juez la pistola de balas de gomas del agente imputado hasta febrero de 2013 –tres meses después de los hechos. O que la policía encargara investigar lo sucedido al subinspector imputado.

Tras desmontarse cada una de las cinco versiones que dio Interior, la conselleria admitió la autoría policial de las lesiones de Quintana y la indemnizó. El departamento no ha concretado en estos años qué agente y qué tipo de arma lesionó a Quintana. Todo ello pese a que los Mossos no han cerrado filas y destacados mandos han advertido que el agente culpable “se está escondiendo”.

La sentencia judicial también reprocha a Interior que los GPS con los que van equipados todas las furgonetas antidisturbios no pudieran determinar “de una forma concluyente e inequívoca” el lugar exacto donde se detuvieron las lecheras. Este punto resulta fundamental, ya que impide validar la hipótesis alternativa insinuada por los agentes absueltos: si la furgoneta Drago 414 adelantó o llegó a estar en paralelo a la de los acusados (la Drago 40), situándose así a tiro de Ester Quintana. “Cuando de una furgoneta nadie se acuerda de nada, pues hombre…”, dijo durante el juicio el subinspector absuelto, en referencia a la 414.

¿’Foam’ o bala de goma?

Las versiones de los agentes de las furgonetas sobre su posición son distintas, pero sí coinciden en una cosa: que no dispararon a Ester Quintana. Interior, que mantiene abierta una investigación abierta sobre el caso, tiene apartados de los antidisturbios a los agentes de la Drago 414 por ocultar información.

Los acusados de la Drago 40 dijeron que sólo dispararon salvas. En el juicio, el cabo de la Drago 414 aseguró que no dispararon en ningún momento en la zona donde estaba Quintana y que, además, el escopetero de balas de goma no llegó a bajar de la furgoneta ya que le dolía la espalda. Por contra, la última tesis de Interior apuntaba a que algún agentes de la 414 realizó una salva (disparo sin proyectil).

El tribunal consideró que “lo más probable” era que una bala de goma hubiera golpeado a Quintana, pero no descartó del todo la hipótesis del ‘foam’. Si fue este último proyectil, la conclusión a la que llegaron tanto el tribunal como los peritos resulta preocupante. A diferencia de la bala de goma, el proyectil de ‘foam’ no rebota contra el suelo, por lo que solo puede producir el tipo de lesiones que sufrió Quintana cuando el disparo se realiza apuntando directamente a la cara de la víctima.

Aunque no pudo acreditar quién fue el culpable, el tribunal sí dejó claro que el caso de Quintana es un ejemplo de mala praxis policial. En concreto, la sentencia señala que no se respetaron los protocolos que prohíben disparar hacia las partes superiores del cuello, hacerlo a una distancia menor de 50 metros –el disparo a Quintana se produjo a 30 metros de ella– y con una perceptiva autorización previa.

“Los agentes sabían que estaban incumpliendo los protocolos y no podían desconocer que las instrucciones tienen por objetivo evitar sucesos tan lamentables como el que ha provocado en Ester Quintana unas lesiones y secuelas que sin duda le van a seguir afectando de forma permanente a lo largo de su vida, impidiéndole o dificultándole la realización de múltiples actividades a las que los demás tenemos un fácil acceso”, concluyeron los magistrados. Cuatro años después, el policía que disparó a Quintana sigue sin confesar y sin ser identificado.

Bales, mentides i cintes de vídeo

Vist per sentència el judici per les greus lesions a Ester Quintana a causa de munició policial

L’advocada Lydia Lajara, en representació de l’escopeter Llorenç Benjumea, va argumentar que un projectil de foam podia arribar a un diàmetre de 50 mm durant l’impacte. Un experiment a la redacció de la Directa ho desmenteix. / Victor Serri

David Fernàndez28/04/2016 – LADIRECTA
Estranya unanimitat, la viscuda ahir a l’Audiència de Barcelona, durant les conclusions del judici pel cas Ester Quintana. Fiscalia, defensa i acusació particular van coincidir categòricament en relat i fets provats. Tots tres van venir a dir el mateix: que el vespre del 14 de novembre de 2012, a les acaballes de la vaga general, tres furgonetes policials es van situar en la confluència del Passeig de Gràcia amb Gran Via, en una zona sense cap incident. Que els agents van desencotxar i, almenys, van disparar trets des de les unitats E-40 i E-414, sense complir ni protocols establerts ni ordres prèvies. Un microsegon després, Ester Quintana quedava greument ferida com a conseqüència de l’impacte d’un projectil policial. Necessitaria 592 dies, i múltiples intervencions quirúrgiques, per a recuperar-se d’unes ferides ja irreparables i d’unes seqüeles irreversibles. Insistim-hi: ahir, fiscalia, acusació particular i la defensa del sotsinspector i l’escopeter imputats deien el mateix i tiraven per terra totes les versions oficials, de Puig a Espadaler, hagudes i per haver.

Què resta per saber, doncs? El qui i el què. Escatir qui va fer-ho –des de quina de les dues furgonetes policials un escopeter va prémer el gallet– i exactament amb quina escopeta i projectil –bala de goma o foam. Per la fiscalia i l’acusació particular, resta provat que hauria estat l’escopeter de la unitat E-40 amb una bala de goma, atenent la lectura forense, mèdica i oftalmològica del tipus de lesions provocades. Les defenses, en canvi, van carregar duríssimament contra els agents de l’E-414 i ho atribueixen a un projectil de foam, a la recerca del dubte i d’una sentència absolutòria. Eloqüent final del cas Quintana, doncs: els agents de la Brimo discutint-se entre ells. I l’Ester mirant-s’ho en directe a la sala de vistes, amb una fermesa tan desbordant com l’astorada impotència col·lectiva de la resta.

Entremig, paradoxes de poder, el discurs oficial va dir sempre que no era una bala de goma, però va ser la mateixa oficialitat qui les va acabar prohibint

I malgrat tot, mai ningú ha arribat tan lluny com Ester Quintana i mai ha estat tan a prop de restablir la veritat, que equival sempre a rescabalar la justícia. El preu car, gairebé quatre anys. Entremig, paradoxes de poder, el discurs oficial va dir sempre que no era una bala de goma, però va ser la mateixa oficialitat qui les va acabar prohibint. La victòria d’Ester, de la solidaritat i la tenacitat, és indiscutible. Perquè dialècticament, només aquest sol fet –que fiscalia, defenses i acusació sostinguin ja el mateix– desmunta tota l’estratègia desinformativa d’Interior, despulla les nou versions oficials –consecutivament falses– que es van arribar a donar i ens recorda el viacrucis polític i judicial afegit, que ha hagut de viure Ester Quintana. Mentrestant, la veritat nòmada també deixarà per escrit, autèntic fet provat ahir, que la Generalitat de Catalunya és incapaç d’esbrinar qui i què i de depurar responsabilitats. Insistim-hi també: Interior no pot aclarir qui va disparar.

El procés és el càstig, suggeria Kafka, i tot procediment judicial força les contradiccions. Ahir, un cop més, com de propina vergonyant, van quedar acreditats els nombrosos nyaps que acumula del cas. Trets ocultats, versions impossibles, vídeos tallats, afers interns, informes mèdics, errors monumentals en l’àmbit polític i la «enorme torpeza» –segons l’advocada defensora, Olga Tubau– d’encarregar el segon informe sobre el cas… al sotsinspector imputat. De traca. «Una enorme torpeza», segons l’advocada defensora del mateix sotsinspector. Va planar també la lesivitat de les bales de goma, amb arguments peregrins de física quàntica i tot: la defensa va adduir que podia ser un projectil de foam perquè, en impactar, es deforma i canvia el seu diàmetre i perímetre fins assolir el d’una bala de goma. A ranvespre, a la redacció de la Directa, en laboratori improvisat vam fer la prova: i no, el projectil de foam no assoleix la dimensió de la bala de goma. Més encara, en l’ombra de la mala praxi també: a la Directa, fa anys, va arribar la dada, bala perduda, que era pràctica habitual que els escopeters de la Brimo carreguessin dins el furgó la següent bala de goma. El judici deixa de tot i més, fins i tot la reaparició sobtada, com a testimoni, d’un alt comandament de la Guàrdia Urbana que, vés per on, setmanes després dels fets va recordar haver guardat un projectil de foam que va trobar a una cruïlla de distància del lloc dels fets.

Un funcionari públic en l’exercici de les seves funcions que, o bé està disposat a acusar un altre company de la mateixa unitat per lliurar-se, o bé es disposa a acceptar que un company sigui condemnat pel que no va cometre

 

Qui va ser, què va ser. I, sobretot, qui menteix. Perquè algú menteix, és clar. Hemeroteca dura, en l’aporia de la impunitat, el desembre de 1995 la treballadora sexual Rita Margaret va ser violada sexualment, a la comissaria d’Indautxu a Bilbao, per un agent de la policia espanyola. Cap dels 20 agents que estava de servei aquella nit va voler dir res: ningú recordava, ningú en sabia res. La sentència, demolidora i duríssima, reblava el clau contra uns agents instal·lats «en obsoletes idees corporatives i falsa companyonia davant un gravíssim delicte». A col·lació aquella sentència, retrospectiva i mirall, perquè el cas Quintana acredita brutalment que avui, en el sí de la Brigada Mòbil dels Mossos d’Esquadra, algú menteix obertament.

Perquè resta acreditat que menteix un agent en actiu, és a dir, un funcionari públic en l’exercici de les seves funcions que, o bé està disposat a acusar un altre company de la mateixa unitat per lliurar-se, o bé es disposa a acceptar que un company sigui condemnat pel que no va cometre. Ningú vol ser l’escopeter que va ferir Ester Quintana. O tal vegada, angles cecs i dubte permanent, tot plegat revesteix una estratègia de defensa –dilació, confusió, ocultació, obstrucció– cap a la impunitat i d’assumir que es condemnarà l’exèrcit però no es perdrà cap soldat. Sigui quina sigui de les tres, molt mala peça al teler de la impunitat.

A l’espera de la sentència definitiva, queda una altra que ja no cal que sigui escrita. Ja està redactada. I és inapel·lable. Avui, ara, aquí, l’arquitectura institucional, els sistemes de control intern o l’estructura policial de la Generalitat són incapaces d’aclarir qui i què va ferir Ester Quintana. Tampoc poden resoldre qui, en nòmina, menteix. I aquí seguim, sense resposta encara. Un altre dels trets definitoris de la impunitat: quedar-se sense resposta.

Notícies relacionades:

Cas Ester Quintana: l’actuació més polèmica de la història dels Mossos, a judici

La fiscalia demana dos anys de presó pel sotsinspector Eduardo Casas i per l’escopeter Llorenç Benjumea, mentre que l’acusació particular eleva la petició a nou anys. La vista oral comença aquest dilluns 11 d’abril i s’allargarà durant tres setmanes

 

Ester Quintana és atesa després de rebre l’impacte d’un projectil / Edu Bayer

Jesús Rodríguez10/04/2016 LADIRECTA

La incessant concatenació de versions oficials –contradictòries entre si– en relació amb el cas Ester Quintana ha convertit els fets en l’actuació més controvertida de la història dels Mossos d’Esquadra, si més no si ens atenim a les destitucions, les dimissions i els relleus a la cadena de comandament policial que se n’han derivat. Tres anys i mig després que una bala de goma impactés al seu ull esquerre –segons mantenen la fiscalia i l’acusació particular–, els dos policies presumptament involucrats en l’agressió s’asseuen a la banqueta dels acusats. La secció tercera de l’Audiència de Barcelona és l’escenari pel qual veurem passar, durant tres setmanes, els principals testimonis de l’acusació, el conjunt d’antidisturbis que van intervenir en aquell operatiu i tota la cadena de comandament, incloent-hi l’exdirector general Manel Prat, que ho farà el 18 d’abril si es manté el calendari previst. Marta Marquina, fiscal del cas, considera que es va produir una imprudència greu, però no voluntària; és per això que demana dos anys de presó pels acusats. Les advocades Laia Serra i Carla Vall, en representació d’Ester Quintana, argumenten que l’autor del tret i el seu superior jeràrquic eren coneixedors de les greus conseqüències que implicava disparar i, per això, sol·liciten nou anys de presó. El judici servirà per dirimir les responsabilitats penals, no les civils, ja que l’asseguradora de la Generalitat de Catalunya va optar per indemnitzar Quintana amb 260.000 euros com a mostra de “bona voluntat” abans de la vista oral. El rescabalament econòmic de les víctimes és una obligació executiva del govern aprovada pel Parlament de Catalunya fa dos anys, però, ara per ara, només s’ha materialitzat en els casos Quintana i Nicola Tanno.

Tot i que no hi ha una assumpció de responsabilitats explícita, els comandaments Manel Hermida i Sergi Pla van ser destituïts pel cas Quintana. Manel Prat va plegar voluntàriament i Felip Puig ha estat apartat recentment

L’estratègia de defensa d’Olga Tubau i Lídia Lajara –advocades dels policies– implica reconèixer que Quintana va ser lesionada per un projectil disparat per la policia, però que els autors materials del tret no són el sotsinspector Eduardo Casas Pascual ni l’escopeter Llorenç Benjumea Blanco, sinó que es tractaria d’un tercer agent que va disparar un tret amb una escopeta de projectils de foam i no pas amb una escopeta de bales de goma. Aquesta tesi és precisament la que va descartar el conseller Felip Puig durant la seva tercera i última compareixença parlamentària en relació amb els fets, el 13 de desembre de 2012. “Els projectils de foam en cap cas, ni per l’hora ni pel lloc, poden haver causat una lesió a una persona que es trobava abans de les 20:52 h –que és quan entra al registre del 112 una trucada notificant aquesta situació d’emergència– entre la Gran Via i el carrer Casp, a la calçada central del passeig de Gràcia”, va assegurar Puig. L’aleshores conseller d’Interior va entregar un informe detallat de tots els projectils de foam disparats pels Mossos d’Esquadra la nit del 14 de novembre de 2012 als grups parlamentaris perquè, segons ell, aquests projectils –a diferència de les bales de goma– anaven “numerats i precintats” i no era possible que es disparessin sense que en quedés constància.

El furgó de la unitat 4 de la Brigada Mòbil intervé, el 29-M de 2011, a la plaça Catalunya / Arianna Giménez

L’estratègia per exculpar els antidisturbis implica assumir que es va disparar un projectil no comptabilitzat aleshores, un extrem que quedaria desmentit –per enèsima vegada– amb les paraules que Felip Puig va pronunciar en seu parlamentària. El cas Quintana va posar contra les cordes els comandaments policials i polítics del Departament d’Interior, fins al punt que es van produir destitucions i dimissions. Sergi Pla va ser fulminat de la seva plaça com a comissari general de Recursos Operatius i traslladat a la Regió Policial Central, amb seu a Manresa. Manel Hermida, llegendari inspector de la Brigada Mòbil que va destacar per la seva contundència en el marc de les manifestacions contràries al pla Bolonya i durant el desallotjament de l’acampada indignada de la plaça Catalunya, va ser reemplaçat pel sotsinspector Marc Caparrós, qui va rebre l’encàrrec de reorganitzar la Brigada Mòbil de dalt a baix. Manel Prat, director general de la policia, va presentar la dimissió l’endemà que s’iniciés l’operació fallida de desallotjament de Can Vies. Felip Puig, malgrat tot, no va ser destituït, però sí apartat del Departament d’Interior a la legislatura passada i del conjunt del govern en l’actual. Recentment, Josep Lluís Trapero, comissari en cap dels Mossos d’Esquadra, ha reconegut de manera explícita l’autoria policial de la mutilació d’Ester Quintana, però no ha pogut concretar amb quina arma ni el policia que va disparar.

Aquest dilluns 11 d’abril, es resoldran les qüestions prèvies del judici i es visionaran els arxius que conformen el principal material probatori audiovisual del cas. Ester Quintana prestarà declaració el dimarts 12 d’abril i, l’endemà, ho faran els testimonis. Entre el 18 i el 20 d’abril, testificaran –amb l’obligació legal de dir la veritat– una vintena de policies que, la nit dels fets, viatjaven a les furgonetes E-40, E-403 i E-414 de la unitat 4 de la Brigada Mòbil. Tots ells van estar a la confluència del passeig de Gràcia i la Gran Via de les Corts Catalanes entre les 20:48 h i les 20:50 h, el moment exacte de l’impacte a l’ull de la veïna de la Verneda. El 25 i el 26 d’abril, es presentaran els informes pericials, un d’ells elaborat pels Mossos d’Esquadra i un de complementari elaborat per la Guàrdia Civil. Si es manté el calendari previst, el judici quedaria vist per a sentència el 27 d’abril.

 

Notícies relacionades:

Josep Lluís Trapero, cap dels Mossos d’Esquadra, assumeix l’autoria policial de la lesió a Ester Quintana

El comissari en cap de la policia autonòmica reconeix per primera vegada que “no hi ha cap altra explicació que no sigui que va ser el cos policial” qui va rebentar l’ull a la manifestant

Jesús Rodríguez  – LA DIRECTA

 

La rectificació de Josep Lluís Trapero d'aquest matí a RAC1 posa punt final a tres anys de versions falses difoses pel Departament d'Interior

La rectificació de Josep Lluís Trapero d’aquest matí a RAC1 posa punt final a tres anys de versions falses difoses pel Departament d’Interior

Fa 72 hores es complia el tercer aniversari de la vaga general del 14 de novembre de 2012. Aquell dia, Ester Quintana va perdre un ull per l’impacte d’una bala de goma disparada pels Mossos d’Esquadra, segons va confirmar la metge forense i com consta als informes de la fiscalia i del jutjat d’instrucció número 11 de Barcelona. El conseller Felip Puig ho va negar per activa i per passiva i el director general de la policia, Manel Prat, va prometre que dimitiria si es demostrava que l’origen de la lesió era una bala de goma. Prat va deixar el càrrec el 27 de maig de 2014, mentre s’estava desallotjant Can Vies, i ara és el responsable de comunicació i màrqueting de la cadena de supermercats Bon Preu.

“Crec que en aquell moment el cos va córrer molt; vam errar, ens vam equivocar, vam donar una informació que no era bona; jo crec que no havíem estat freds per analitzar bé les coses”, ha dit Trapero

Coincidint amb el tercer aniversari dels fets, Felip Puig –en declaracions a Catalunya Ràdio– va demanar perdó a Ester Quintana, tot i matisar que ho feia “des d’un punt de vista personal”. L’últim responsable de la policia, que fins ara no havia parlat, és Josep Lluís Trapero. En resposta a una pregunta de Jordi Basté durant el programa de ràdio El Món a RAC1, el comissari en cap de la policia autonòmica ha reconegut, aquest dimarts al matí, que “no hi ha cap altra explicació que no sigui que va ser el cos policial”. La rectificació de Trapero posa punt final a tres anys de versions falses difoses pel Departament d’Interior.

El cap dels Mossos ha virat 180 graus en relació amb la postura mantinguda fins ara i ha entonat el mea culpa: “Vam actuar amb una certa manca de rigor en algun punt, potser també pressionats per la immediatesa. El polític sempre vol la informació perquè ha de donar comptes i, de vegades, el professional ha de tenir la temprança de dir que no té aquesta informació preparada”. I ha explicat així: “Crec que en aquell moment el cos va córrer molt; vam errar, ens vam equivocar, vam donar una informació que no era bona i, quan la vam tornar a donar, tampoc no era bona perquè jo crec que no havíem estat freds per analitzar bé les coses”.

El responsable de la policia catalana ha volgut exculpar els agents imputats pel cas: “Això no vol dir que els mossos siguin culpables i se’ls hagi de condemnar a no sé quan”

En relació amb el conseller, ha mostrat certa condescendència i ha dit: “Jo crec que Felip Puig –i em sap greu– es va fer seva aquella informació poc contrastada i ho va pagar políticament”. Però ha volgut tancar la polèmica en relació amb els Mossos d’Esquadra: “Ha de ser el punt final perquè el cos ha reconegut que la informació no era precisa, tot i que no estem en disposició de dir que va ser una pilota de goma perquè no ho podem provar i perquè tenim indicis per pensar que no va ser una pilota de goma, però no estem en disposició de dir amb què va ser. Però sí que estem dient que no hi ha cap altra explicació que no sigui que va ser el cos policial”.

Per últim, però, ha volgut blindar el futur de l’inspector i l’escopeter imputats pel tret a Quintana amb la següent declaració: “Això no vol dir que els mossos siguin culpables i se’ls hagi de condemnar a no sé quan. És que jo, això, tampoc ho accepto. Evidentment, acceptaré les resolucions judicials i les sentències, parlo des d’un punt de vista més intel·lectual”.

Notícies relacionades

Felip Puig i Jordi Jané: dos consellers d’Interior que demanen perdó a Ester Quintana

L’exconseller d’Interior diu a Catalunya Ràdio, tres anys després dels fets, que lamenta “profundament” l’incident “des del punt de vista personal”. L’actual titular del departament també es disculpa, en nom de la institució, en una entrevista al 3/24

ARA.CAT 

 

Quan ja ho havia fet el cap dels Mossos d’Esquadra, Josep Lluís Trapero –en un acte en què va demanar perdó per diversos casos d’actuacions polèmiques de la policia–, dos consellers es disculpen ara per l’actuació en què va perdre un ull Ester Quintana, ara fa tres anys. Avui ha estat l’actual conseller d’Interior, Jordi Jané, que en el moment dels fets era diputat de CiU al Congrés i per tant no hi va tenir cap vinculació, el que s’ha disculpat en nom del departament. 

“Jo també demano disculpes, perquè si en el marc d’aquesta situació policial es va causar aquest mal, com sembla que les investigacions conclouen, no podem fer altra cosa que demanar disculpes i intentar que actuacions com aquestes no tornin a passar, ha dit Jané en una entrevista al Canal 3/24.

Jané ha estat interpel·lat sobre el tema perquè ahir, dia del tercer aniversari dels fets, l’exconseller d’Interior Felip Puig va demanar perdó “des d’un punt de vista personal” a Ester Quintana. Puig va assegurar a  Catalunya Ràdio que lamenta “profundament” la situació que es va generar i, per això, demana disculpes a Quintana, tot i argumentar que no ho pot fer des del punt de vista “institucional” fins que no es demostri al judici que la pèrdua de l’ull es va produir per l’impacte d’un projectil llançat per un agent dels Mossos d’Esquadra: “No puc prejutjar perquè sempre se’m va manifestar que no havia sigut un mosso”, va adduir.

Malgrat aquestes declaracions, l’advocada del sotsinspector dels Mossos d’Esquadra, un dels dos acusats en el judici que s’ha de celebrar, ja va dir al juliol que les lesions “van ser produïdes per l’impacte d’un objecte que va sortir d’una arma policial”. Va fer-ho en una vista sobre unes proves que reclamava la defensa dels agents, i ja en aquell moment Puig va assegurar que es tractava d’una “estratègia” judicial. “Em reafirmo en el que vam sostenir el director general dels Mossos [aleshores Manel Prat] i jo”, va dir llavors Puig.

Aquell moment va ser la primera vegada que, per part de la defensa dels agents, s’admet que un projectil policial va fer que Quintana es quedés sense l’ull esquerre. L’advocada de l’altre mosso acusat, l’escopeter, no va dir res ni va desmentir que l’origen de les ferides fos policial, com tampoc no ho va fer l’advocat de la Generalitat, que no va demanar la paraula per contradir-ho, segons va confirmar l’advocada d’Ester Quintana, Laia Serra.

Tot i que  les bales de goma van quedar prohibides arran de l’escàndol d’ Ester Quintana i d’altres casos semblants, i el jutge d’instrucció ja va concloure que la ferida l’havia causat una pilota de goma, la defensa dels agents implicats insistirà, presumiblement, a posar en dubte l’arma que va causar les ferides a Quintana i, per tant, la identitat dels agents que les haurien causades. És l’última estratègia de la defensa, després que els mossos canviessin d’advocats, per intentar sortir-se’n. De fet, l’asseguradora de la Generalitat  ja va admetre al setembre el pagament d’una indemnització a Quintana que, sense evitar el judici, pretén ser una mostra de bona voluntat per part de l’administració.

El cas Quintana va causar la dimissió del llavors director general dels Mossos, Manel Prat, que havia defensat que les ferides les havia causat un objecte que no tenia res a veure amb el dispositiu policial. L’exconseller d’Interior Felip Puig va mantenir la mateixa versió, i el seu successor, Ramon Espadaler, va insistir que no s’havien disparat bales de goma el 14 de novembre del 2012. Ara bé, segons ha explicat Quintana aquest dissabte també a Catalunya Ràdio, en una entrevista amb motiu del tercer aniversari del cas, tant Espadaler com Jordi Jané –l’actual conseller– sí que li han trucat per demanar-li perdó, una cosa que Puig no ha fet. “Si no són responsables dels seus actes, per què cobren?”, s’ha preguntat Quintana, que ha lamentat que Puig no hagi assumit les responsabilitats que considera que li pertocarien.

“Em va mirar i em va dir: Lluís, tinc ull?”. Es presenta el documental sobre Ester Quintana

‘A tu què et sembla?’ repassa el cas Quintana i les contradiccions del Govern, que encara no ha admès que els Mossos en fossin responsables

<P>

Unes poques frases sobreimpreses són l’únic que prepara l’espectador abans que Ester Quintana, la manifestant que va perdre un ull enmig d’una càrrega policial a la manifestació de la vaga general del 14 de novembre del 2012, expliqui què li va passar aquell vespre. “Vaig sentir el cop i la detonació, i en aquell moment vaig saber que l’ull estava malament”, explica Quintana, i un amic que era amb ella afegeix: “Em va mirar i em va dir: ‘Lluís, tinc ull?’ Vaig veure que la ferida era molt greu i que l’ull no es veia”.

Quintana, que ha assistit a la presentació del documental, ha dit que fins ara ha aconseguit “no estar tan malament com al principi i que la gent pugui saber què va passar” però ha afegit que encara estan “a mig camí” perquè tot just s’ha tancat la instrucció del seu cas i està pendent de judici. També ha criticat que el Govern vulgui comprar ara 130 pistoles elèctriques Taser per als Mossos: “He llegit que aquestes armes al Canadà i als EUA ja han mort 700 persones. Si ja s’ha demostrat que poden causar la mort, per què les comprem aquí?”, ha demanat.

“Si ja s’ha demostrat que les Taser poden causar la mort, per què les comprem?” Ester Quintana

El documental ‘A tu què et sembla?’, dirigit per Pau Poch i que va començar com un treball de final de curs d’un grup d’estudiants de l’EMAV, s’ha presentat aquest vespre als Cinemes Girona de Barcelona amb la presència d’Ester Quintana i en una sala plena on també hi havia la seva família, molts dels entrevistats i els diputats de la CUP David Fernàndez i Quim Arrufat i el regidor de Barcelona Josep Garganté.

‘A tu què et sembla?’ repassa, una per una, les declaracions del llavors conseller d’Interior, Felip Puig –que d’entrada negava fins i tot que a la zona on Quintana va perdre l’ull s’hagués fet càrrega policial–. Les intercala amb els vídeos que es van anar fent públics i que van desmentir les afirmacions del conseller perquè s’hi veia els agents disparant bales de goma i projectils Foam a la zona on era Quintana.

“Nosaltres hem dit que era una bala de goma de la policia des del minut zero” Ester Quintana

El vídeo inclou declaracions d’un infermer que la va atendre aquella nit, la seva advocada, Laia Serra, periodistes que van seguir el cas i diversos testimonis i inclou imatges de la compareixença de l’oftalmòloga Estrella Fernández, que va dir que les lesions de Quintana eren “de guerra”. No inclou declaracions de cap responsable de la conselleria d’Interior del moment dels fets o actual, tot i que els autors del documental s’hi han posat en contacte per demanar-los que hi parlessin, asseguren.

A hores d’ara el Govern encara no ha admès que els Mossos d’Esquadra disparessin el projectil que va rebentar l’ull d’Ester Quintana. Tot i això, la Generalitat ha prohibit a la policia fer servir bales de goma, i el cas va causar la dimissió del llavors director general dels Mossos, Manel Prat. Per ara només l’advocada d’un dels agents, en el procés judicial que ha d’aclarir què va passar,  ha reconegut que la ferida la va causar “un objecte que va sortir d’una arma policial”. “Em sembla lamentable que això no hagi sortit fins ara”, ha dit Quintana després de la projecció, “perquè nosaltres hem dit que era una bala de goma de la policia des del minut zero, ni tan sols van fer una investigació i no em van preguntar res”, ha afegit.

El documental va més enllà i explica com, des del 1970, 30 persones a diferents llocs de l’Estat han perdut un ull a causa de bales de goma, un terç de les quals a Catalunya. Repassa altres casos i també mostra com el cas de Quintana va aconseguir tant de ressò als mitjans i a les xarxes socials i va aconseguir el suport de famosos com la periodista Samanta Villar i la cineasta Isabel Coixet, que també surten al documental.

Un documental reivindica la lucha para que el caso Ester Quintana no caiga en el olvido

‘A tu què et sembla?’ reconstruye el caso de Ester Quintana que perdió un ojo por el impacto de una bala de goma disparada por los mossos el 14 de noviembre de 2012

El film se estrena el próximo 3 de septiembre en los Cines Girona de Barcelona con la colaboración de la Fundació Periodisme Plural

Ester Quintana perdió un ojo a raíz del impacto de una bala de goma lanzada por los Mossos d’Esquadra en el paseo de Gracia de Barcelona, la tarde del 14 de noviembre de 2012, jornada de huelga general contra las políticas de austeridad impuestas en Europa. El consejero de Interior, Felip Puig, se empeñó en negar la evidencia e, incluso, en un primer momento, negó que los mossos hubieran disparado ningún tipo de proyectiles ese día. Vídeos de la asociación SICOM y de BTV pusieron en evidencia la falsedad de esta afirmación al mostrar miembros de la policía autonómica disparando sus armas.

La indignación causada por la sensación de impunidad con que actuaba la dirección del departamento de Interior generó una gran movilización de apoyo a Ester Quintana. Siete estudiantes de la Escuela de Medios Audiovisuales de Barcelona (EMAV) decidieron que convertirían en el trabajo de fin de carrera el seguimiento de este caso. Sus profesores les animaron a ampliar los 30 minutos iniciales del video en un documental más largo y completo. Así ha nacido ‘A tu què et sembla’, que se estrena este jueves día 3, en los cines Girona, de Barcelona, con el apoyo de la Fundación Periodisme Plural.

Después de un año de trabajo intenso, aquellos 30 minutos se han convertido en 70 definitivos. Inicialmente sólo aparecían Ester y sus amigos. En el documental definitivo intervienen abogados, periodistas, otras personas que han perdido ojos por acciones policiales, asociaciones que denuncian estas situaciones, como ‘Stop balas de goma’ o ‘Ojo con tu ojo’… Se incluye, además, la grabación en Bilbao de un acto en recuerdo de Iñigo Cabacas, que murió por una bala de goma disparada por un ertzaina el 9 de abril de 2012.

Ester Quintana se ha implicado a fondo en este proyecto. “Es la primera colaboradora. Nos ha abierto todas las puertas de sus amigos, de los abogados, de todos”, explican Pau Poch y Teresa Manubens, responsables del documental. “Se dio cuenta de que si no hablaba pasaría lo mismo que había pasado con otros casos, que habían caído en el olvido. Al cabo de un mes hizo un video explicándolo todo y lo colgó en Internet. Los amigos se reunieron, hicieron un comunicado y le pidieron su parecer. Fueron a verla al hospital y ella les dijo que hicieran todo lo que fuera necesario. Siempre ha dado la cara”, afirman los autores de ‘A tu què et sembla’.

‘A tu què et sembla’ se ha hecho a partir de voluntarismo y afán de denuncia: “Recogimos algo de fondos entre nuestras familias para poder editar con un Mac en condiciones. Hemos hecho 24 entrevistas de una media hora cada una. Llevamos todo el año volcados en ello. Nos hemos encerrado en casa de Teresa. Nos han dejado cámaras, focos,… Uno de los cámaras es amigo de Ester. Un compañero que ha hecho post-producción de sonido también lo ha hecho por amistad con ella. Muchos amigos nuestros se han involucrado de forma no remunerada, por la causa”. El sonido está especialmente bien tratado: “Era muy importante. Están hablando continuamente. Como todo el mundo conoce el caso desde fuera, queríamos que lo explicaran los entrevistados. No hay un narrador. Ha sido difícil enlazar todas las entrevistas para hacer un discurso completo. Hemos intentado utilizar el mínimo posible de rótulos”.

Una de las aportaciones más contundentes es la que hizo la oftalmóloga del Hospital Clínico Estrella Fernández, que, en su comparecencia en la comisión de investigación que se creó a raíz de este caso en el Parlamento, habló de una herida típica de una ‘lesión de guerra’. “Mucha gente se ha implicado en esta causa raíz de escucharla”, coinciden Pau y Teresa.

Quienes no han querido participar han sido los responsables del departamento de Interior. El consejero Felip Puig, su sucesor Ramon Espadaler y el director de los Mossos d’Esquadra, Manel Prat, han declinado las reiteradas ofertas para dar su versión. Ningún portavoz del departamento ha aceptado hacerlo, tampoco.

A Pau y a Teresa les indigna que el Gobierno catalán niegue todavía que fue una bala de goma disparada por un mozo de escuadra la que vació el ojo izquierdo de Ester Quintana y estuvo a punto de matarla. “Incluso con los vídeos donde se ven mozos disparando las escopetas, Manel Prat seguía negándolo. Dice que no es una prueba fehaciente”, recuerda Teresa Manubens. “Dicen que no fue una bala de goma, pero tienen que hacerlo con la boca pequeña. Hay un informe forense que demuestra que no podía ser otra cosa. Que no había restos de piedra, o de palo, en la zona de la herida “, añade Pau.

De todos modos, la abogada de los mozos ha acabado reconociendo que fue un ‘objeto policial’ lo que hirió a Quintana. El pasado 13 de marzo el magistrado González Maillo, encargado de la instrucción del caso, consideró demostrado que las lesiones fueron causadas por una pelota de goma de los mozos y ha imputado a un escopetero y a su superior. La mayoría de medios de comunicación no mencionan sus nombres. ‘A tu què et sembla’ sí lo hace: el subinspector Eduardo Casas y el escopetero Lorenzo Benjumea.

Las abogadas de Quintana acusan a los dos agentes de un delito de lesiones con pérdida de órgano principal y utilización de instrumento peligroso. Por su parte, el ministerio público hace la misma acusación pero considerándola una imprudencia. Se prevé que el juicio se realice en enero. Si lo ganan los denunciantes será la primera vez que un proceso judicial da la razón a un afectado por la pérdida de la visión de un ojo por una acción policial.

Estos denunciantes sí que consiguieron una importante victoria hace meses: el 30 de abril del año pasado entró en vigor la prohibición del uso de balas de goma por parte de las fuerzas antidisturbios de los mozos de escuadra. “Gracias a mi caso se han eliminado las balas de goma en Cataluña, espero que el resto del Estado tome ejemplo”, declaró Ester Quintana, entonces.

Desde la pasada primavera se puede ver un trailer del documental en Internet. Ya en ese momento empezaron a solicitarlo en varias localidades catalanas. “A partir de enero lo moveremos por festivales pero, de momento, queremos que se vea en cuantos más sitios, mejor. Tenemos previstas proyecciones en Sant Andreu (el día siguiente al estreno), Vic, Reus, Sitges,… Allí donde nos lo soliciten. Decimos que sí a todo el mundo. Después de todo lo que hemos trabajado, la recompensa es ver cómo reacciona la gente”. No descartan que TV3 lo emita: “La presión social consiguió que TV3 pasara ‘Ciudad muerta’. Tenemos que conseguirlo también con el nuestro”.

NOTICIAS RELACIONADAS:

Jordi Jané: “Si sorgeixen noves proves que l’autoria dels fets en el cas Quintana ha canviat, no amagarem el cap sota l’ala”

El conseller d’Interior defensa a TV3 els seus antecessors al càrrec i assegura que “sempre han dit el que els han traslladat” els responsables de la investigació.

El conseller d’Interior, Jordi Jané, durant una entrevista a ‘Els matins’ de TV3

Jané ha defensat els seus antecessors al càrrec – Felip Puig i Ramon Espadaler– i ha assegura que “sempre han dit el que els han traslladat” els responsables de la investigació.

El conseller d’Interior, Jordi Jané, assegura que “si sorgeixen noves proves que l’autoria dels fets en el cas Quintana ha canviat, no amagarem el cap sota l’ala. Les declaracions de Jané arriben 10 dies després que l’advocada d’un dels mossos admetés que Ester Quintana va perdre l’ull per “una arma policial” durant la vaga general del 14 de novembre del 2012.

En una entrevista a ‘Els matins de TV3’, Jané ha defensat els seus antecessors al càrrec – Felip Puig i Ramon Espadaler– i ha assegura que “sempre han dit el que els han traslladat” els responsables de la investigació.

Tanmateix, ha recordat que el cas “ja està judicialitzat” i “hi ha una investigació en curs que està aportant noves dades”. En aquest sentit, ha assegurat màxima col·laboració” per part del Govern, ja que, segons ha afirmat, és el “principal” interessat en què s’esclareixin els fets.

El cas Quintana va causar la dimissió del llavors director general dels Mossos, Manel Prat, que havia defensat que les ferides les havia causat un objecte que no tenia res a veure amb el dispositiu policial. L’exconseller d’Interior Felip Puig va mantenir la mateixa versió, i el seu successor, Ramon Espadaler, va insistir que no s’havien disparat bales de goma el 14 de novembre de 2012.

http://www.ara.cat/politica/Jordi_Jane-conseller_d-Interior_0_1397260332.html

Felip Puig desdeña el ‘mea culpa’ policial por la lesión de Quintana

El ‘exconseller’ de Interior aduce que la confesión es una estrategia de defensa

Mantiene que la mujer no quedó tuerta a causa de un disparo de los Mossos

EL PERIÓDICO / BARCELONA

“Estrategia de defensa jurídica”. Así calificó ayer el conseller de Empresa, Felip Puig, que dirigía el Departamento de Interior cuando Ester Quintana fue mutilada por un proyectil, las palabras pronunciadas la semana pasada en una vista por la abogada Olga Tubau, defensora del subinspector de los Mossos imputado, junto con un escopetero, por la pérdida de un ojo que sufrió Quintana en la huelga general del 14-N del 2012.

“Estas lesiones fueron producidas por el impacto de un objeto que salió de un arma policial”, admitió la letrada. Por primera vez y después de dos años y medio de negarlo, la defensa reconoció que la herida que padeció la mujer fue causada por un proyectil, aunque no precisó de qué tipo. Quintana siempre ha dicho que fue una bola de goma la que le dejó tuerta, una versión que ha sido avalada por el juez instructor.

ester-quintana-conseller-felip-puig-1436899695671

El ‘conseller’ Felip Puig

Puig no se movió ayer ni un ápice. Preguntado ayer por esta cuestión en la conferencia de prensa posterior a la reunión del Ejecutivo catalán, descartó comentar la confesión de la abogada. “No entraré a valorar esta noticia porque parece responder a una estrategia de defensa jurídica”, dijo Puig por toda respuesta.

VARIAS VERSIONES

ester-quintana-conseller-felip-puig-1436899695669

Ester Quintana

El conseller se reafirmó en que la mujer no había sufrido la herida a causa de un disparo de los Mossos. “La información que el director general de la Policia [Manel Prat, que dimitió un año y medio después] y yo mismo dispusimos es la que defendimos en su momento y seguimos defendiendo. Si una nueva información contradijera todos los informes, el propio cuerpo hará una valoración”.

En su momento, Puig negó que los Mossos actuasen donde la mujer fue mutilada. Después, que solo dispararon salvas. Más tarde, un vídeo que mostraba a un agente disparando le obligó a admitir que sí se tiraron proyectiles, pero horas después de que Quintana fuera herida.

http://www.elperiodico.com/es/noticias/sociedad/felip-puig-desdena-mea-culpa-policial-lesion-quintana-4357170

 NOTÍCIES RELACIONADES:

Felip Puig titlla “d’estratègia” que la defensa d’un mosso admeti que Quintana va perdre l’ull per “una arma policial”

Puig desdeña que la abogada de los Mossos reconozca la autoría policial en el caso Quintana

 

Giro en el ‘caso Ester Quintana’

La instrucción judicial del caso de Ester Quintana, la mujer que quedó tuerta por una presunta actuación de los Mossos d’Esquadra durante la manifestación de la huelga general del 14 de noviembre del 2012, ha dado un significativo giro. Por primera vez, los Mossos aceptan, a través de su defensa, que un agente lanzó el proyectil que impactó en el ojo izquierdo de esta barcelonesa. La defensa, además, pide a la Audiencia Provincial que se practiquen nuevas pruebas pese a que el juez de instrucción las había denegado. Ahora, en la vista del recurso ante esa denegación, ha llegado la inesperada maniobra, en un reconocimiento que coincide con lo que ya determinó el juez de instrucción. El pasado marzo, tras la conclusión del sumario, se envió a juicio -aún pendiente de fecha- al subinspector que pudo dar la orden de disparar y al agente que presuntamente la materializó.

Estrategias procesales al margen, que ya se verá el resultado que dan, la revelación de la letrada del subinspector encaja con lo que siempre dijo la víctima. No hay que olvidar que Quintana tuvo que escuchar cómo Felip Puig, entonces conseller de Interior, negaba que hubiera habido una carga y que se hubiera disparado en la zona. La prohibición del uso de pelotas de goma y la dimisión del director de los Mossos, Manel Prat, fueron pequeñas victorias de una mujer malherida en el ejercicio de su derecho de manifestación. Hay que esperar ahora que se aclaren los hechos y se depuren responsabilidades.

http://www.elperiodico.com/es/noticias/opinion/giro-caso-ester-quintana-4347719

A %d blogueros les gusta esto: