Cas Tanno

Nicola Tanno, la noche del 10 de julio de 2010 en Barcelona, cuándo en todo el Estado se celebraba la victoria de la selección española en el Mundial de Sudáfrica, un Mosso d’Esquadra apunto directamente a Nicola Tanno desde una distància de 30 metros. El resultado fue un hematoma cerebral y la pérdida de un ojo, por culpa del impacto de una bala de goma disparada por los antidisturbios. A partir de entonces, Tanno —de origen italiano pero residente en Catalunya desde hace más de cinco años— empezó una batalla personal y colectiva para conseguir la prohibición de un armamento que tomó cuerpo con la fundación, junto a otras víctimas, de la asociación Stop Bales de Goma.

Stop Bales de Goma presiono para crear un debate en el Parlament de Catalunya  sobre la creación de una comisión de estudio sobre las balas de goma, pero al final el pleno rechazó crearla. La agresión contra Ester Quintana fue la gota que colmo el vaso y de golpe todo lo que habíamos sembrado tuvo un efecto importante, junto con la indignación porque Interior no dijo la verdad en su primera versión de los hechos. La política tuvo su papel y se aprovechó para poner en dificultades al gobierno. Volvimos al Parlament y se creó una comisión de estudio que sirvió para cuestionar el funcionamiento policial. Se aprobaron muchas cosas, muchas de las cuáles no se han cumplido, pero sí que se ha confirmado lo más importante, la prohibición de las balas de goma. Tres años más tarde, el Parlament aprobó la abolición de estos proyectiles en Catalunya pero el reconocimiento de las víctimas aún es incompleto.

Desde Stop Balas de Goma pedimos justicia para la víctimas y al mismo tiempo pedimos que se implemente todo lo que el Parlament aprobó, como el apoyo psicológico, una comisión de seguimiento y establecer un mecanismo de indemnización para las víctimas. Se trata de que una persona afectada por la actuación de los Mossos tenga derecho a una indemnización sin tener que pasar por los juzgados, pero de momento no hay nada, no se ha implementado.

Después de que su caso se archivase en dos ocasiones por la vía penal y de que sus abogados consiguieran que el juez reabriese la causa, todo apuntaba a un tercer sobreseimiento y a que habría que acudir a la jurisdicción civil. Por ello, Tanno y sus abogados, apunta el joven se pusieron en contacto con la Generalitat para intentar llegar a un acuerdo. El pacto se ha traducido en la indemnización y en la retirada, por parte de Tanno, del proceso penal. El 30 de setembre del 2015, el juzgado de Barcelona que llevaba el caso fijó una fianza de 200.000 euros a la Generalitat y a la compañía de seguros Zurich. Para la defensa, la resolución acreditaba que los hechos denunciados estaban probados.

Anuncios